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La Coctelera

Universo Propio

Un submundo intangible.

10 Noviembre 2005

Un cuento lleno de sentimientos

LA ISLA

Hubo una vez, una isla donde habitaban todas las emociones y todos los sentimientos humanos que existen. Convivían por supuesto, el temor, la sabiduría, el amor, la angustia, la envidia, el odio... Todos estaban allí. A pesar de los roces naturales de la convivencia, la vida era sumamente tranquila e incluso previsible. A veces la Rutina hacía que el Aburrimiento se quedara dormido o el Impulso armaba algún escándalo, pero muchas veces la Constancia lograba aquietar el Descontento.
Un día, inesperadamente para todos los habitantes de la isla, el Conocimiento convocó una reunión. Cuando la Distracción se dio por enterada y la Pereza llegó al lugar de encuentro, todos estuvieron presentes. Entonces el Conocimiento dijo:- Tengo una mala noticia que darles, la isla se hunde. Todas las emociones que vivían en la isla dijeron:-¡No, cómo puede ser! ¡Si nosotros vivimos aquí desde siempre! El Conocimiento repitió:- La isla se hunde. -¡Pero no puede ser! ¡Quizá estás equivocado! – el Conocimiento casi nunca se equivoca – dijo la Conciencia dándose cuenta de la verdad-. Si él dice que se hunde, debe ser porque se hunde. -¿Pero que vamos hacer ahora?- Se preguntaron los demás. Entonces el Conocimiento contestó: -Por supuesto, cada uno puede hacer lo que quiera, pero yo les sugiero que busquen la manera de dejar la isla... Construyan un barco, un bote, una balsa o algo que les permita irse, porque el que permanezca en la isla desaparecerá con ella. -¿No podrías ayudarnos? – Preguntaron todos, porque confiaban en su capacidad. – No- dijo el Conocimiento-, la Previsión y yo hemos construido un avión y en cuanto termine de decirles esto volaremos hasta la isla mas cercana.
Las emociones dijeron:- ¡No! ¡Pero, no! ¿Qué será de nosotras? Dicho esto, el Conocimiento se subió al avión con su socia y llevando de polizón al Miedo, que como no es zonzo ya se había escondido en el motor, dejaron la isla. Todas las emociones, en efecto, se dedicaron a construir un bote, un barco, en velero...Todas...salvo el Amor.
Porque el Amor estaba tan relacionado con cada cosa de la isla que dijo:- Dejar esta isla...después de todo lo que viví aquí...¿Cómo podría yo dejar este arbolito, por ejemplo? Ahh...compartimos tantas cosas...
Y mientras las emociones se dedicaban a fabricar el medio para irse, el Amor se subió a cada árbol, olió cada rosa, se fue hasta la playa y se revolcó en la arena como solía hacerlo en otros tiempos. Tocó cada piedra...y acarició cada rama...Al llegar a la playa, exactamente desde donde el sol salía, su lugar favorito, quiso pensar con esa ingenuidad que tiene el amor.
-Quizá la isla se hunda por un ratito...y después resurja...¿Por qué no?- Y se quedo días y días midiendo la altura de la marea para revisar si el proceso de hundimiento no era reversible...
La isla se hundía cada vez mas...sin embargo el Amor no podía pensar en construir, porque estaba tan dolorido que solo era capaz de llorar y gemir por lo que perdería. Se le ocurrió entonces que la isla era muy grande y que aun cuando se hundiera un poco, siempre él podría refugiarse en la zona mas alta...cualquier cosa era mejor que tener que irse. Una pequeña renuncia nunca había sido un problema para él. Así que, una vez mas, tocó las piedrecitas de la orilla...y se arrastró por la arena...y otra vez se mojó los pies en la pequeña playa que antes fue enorme...
Luego, sin darse demasiado cuenta de su renuncia, caminó hacia la parte norte de la isla, que si bien no era la que mas le gustaba, era la mas elevada...
Y la isla se hundía cada día un poco más...y el Amor se refugiaba cada día en un espacio más pequeño...- después de tantas cosas que pasamos juntos- le reprochó a la isla.
Hasta que, finalmente sólo quedó una minúscula porción de suelo firme, el resto había sido tapado completamente por el agua. Justo en ese momento el Amor se dio cuenta de que la isla se estaba hundiendo de verdad. Comprendió que, si no dejaba la isla, el amor desaparecería para siempre de la faz de la tierra...
Caminando entre senderos anegados y saltando enormes charcos de agua, el Amor se dirigió a la bahía.
Ya no había posibilidad de construirse una salida como la de todos, había perdido demasiado tiempo en negar lo que perdía y en llorar lo que desaparecía poco a poco ante sus ojos.
Desde allí podría ver pasar a sus compañeros en las embarcaciones. Tenía la esperanza de explicar su situación y de que alguno de sus compañeros le comprendiera y le llevara.
Observando el mar, vio venir el barco de la riqueza y le hizo señas. La Riqueza se acercó un poquito a la bahía. –Riqueza, tu que tienes un barco tan grande, ¿no me llevarías hasta la isla vecina? Yo sufrí tanto la desaparición de esta isla que no pude fabricarme un bote...y la Riqueza le contesto:- estoy tan cargada de dinero, de joyas y de piedras preciosas, que no tengo lugar para ti, lo siento...-y siguió su camino sin mirar atrás.
El Amor siguió observando, y vio venir a la Vanidad en un barco hermoso, lleno de adornos y florecitas de todos los colores. Llamaba muchísimo la atención. El Amor se estiró un poco y gritó:- ¡Vanidad...Vanidad...llévame contigo! La Vanidad miró al Amor y le dijo:- me encantaría llevarte, pero...¡Tienes un aspecto!¡Estás tan desagradable! tan sucio y tan desaliñado, perdón pero creo que afearías mi barco- y se fue.
Y así el Amor pidió ayuda a cada una de las embarcaciones. A la Constancia, a la Sensualidad, a los Celos, a la Indignación y hasta al Odio. Y cuando pensó que ya nadie más pasaría, vio acercarse un barco muy pequeño, el último, el de la Tristeza.
Tristeza, hermana- le dijo- tu que me conoces tanto, tú no me abandonarás aquí, eres tan sensible como yo..¿Me llevarás contigo?
Y la Tristeza le contestó: - Yo te llevaría, te lo aseguro, pero estoy taaaaan triste...que prefiero estar sola- y sin decir más, se alejó.
Y el Amor, pobrecito, se dio cuenta de que por haberse quedado ligado a esas cosas que tanto amaba, él i la isla iban a hundirse en el mar hasta desaparecer. Entonces se sentó en el último pedacito que quedaba de su isla a esperar el final...
De pronto el Amor escuchó que alguien chistaba:- chst, chst, chst...
Era un desconocido viejito que le hacía señales desde un bote de remos. El Amor se sorprendió:- ¿A mi?- preguntó, llevándose una mano al pecho. –Si,si- dijo el viejito-, a ti. Ven conmigo, súbete a mi bote y rema conmigo, yo te salvo. El Amor le miró y quiso darle explicaciones:- Lo que pasó fue que yo me quedé...- Entiendo- dijo el viejito sin dejarle terminar la frase-, sube.
El Amor subió al bote y juntos empezaron a remar para alejarse de la isla. No pasó mucho tiempo antes de ver como el último centímetro que quedaba a flote terminó de hundirse y la isla desaparecía para siempre.
Nunca volverá a existir una isla como esta – murmuró el Amor, quizá esperando que el viejito le contradijera y le diera alguna esperanza. – No- dijo el viejo, como esta, nunca.
Cuando llegaron a la isla vecina, el Amor comprendió que seguía vivo. Se dio cuenta de que iba a seguir existiendo. Giró sobre sus pies para agradecerle al viejecito, pero este, sin decir una palabra, se había marchado tan misteriosamente como había aparecido. Entonces, el Amor, muy intrigado, fue en busca de la Sabiduría para preguntarle:- ¿Cómo puede ser? Yo no lo conozco y él me salvó... Nadie comprendía que me hubiera quedado sin embarcación, pero él me ayudó, él me salvó y yo ni siquiera se quien es...
La Sabiduría lo miró a los ojos un buen rato y dijo:- Él es el único capaz de conseguir que el amor sobreviva cuando el dolor de una perdida le hace creer que es imposible seguir adelante. El único capaz de darle una nueva oportunidad al amor cuando parece extinguirse. El que te salvó, Amor, es el Tiempo.

Jorge Bucay.

Tags: cuentos

servido por universopropio 14 comentarios compártelo

14 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Sonrisa cómplice

Sonrisa cómplice dijo

Realista. Pero se me queda una sensación de impotencia si me paro a pensar que a lo único que te puedes "aferrar", agarrar, cuando estas mal es al tiempo. Siempre he odiado la frase, " el tiempo lo cura todo" y aunque se que es cierta y en muchas ocasiones yo misma la he dicho, nunca me ha gustado oirla.

A pesar de eso, el cuento es precioso!

11 Noviembre 2005 | 12:18 PM

Uxuedivagando

Uxuedivagando dijo

Aiss...me ha encantado. Como no, tenia que ser cosa del gran Jorge Bucay.

Gracias por compartirlo. Cuidate

11 Noviembre 2005 | 12:27 PM

universopropio

universopropio dijo

Mi sonrisa cómlpice, no es a lo único que te puedes agarrar hay muchas cosas y muchas personas que haran que ese sufrimiento sea menos doloroso, pero el único que te curará del todo, es el tiempo y aunque en esas ocasiones no es un consejo muy alentador es sin duda la pura realidad...

Uxue: Un placer compartirlo, gracias a ti por pasarte por aquí y dejar comentario. Un abrazo.

11 Noviembre 2005 | 01:09 PM

Milton

Milton dijo

A pesar de que he leído bastante a J. Bucay no conocía este cuento. Gracias por descubrirmelo.

Besos.

13 Noviembre 2005 | 06:25 PM

REDDRAGON

REDDRAGON dijo

Ciértamente es el tiempo el único que puede curar un corazón herido. Sin embargo, el apoyo de los amigos, familiares y, cómo no, un nuevo amor, harán que reencuentres la felicidad de nuevo, incluso cuando creas que ya no la encontrarás nunca más.

Creédme, por suerte o por desgracia (según se mire) sé muy bien de lo que hablo. Lamentablemente (como seguramente muchos de vosotros) he tenido que pasar por ese trance en más de una ocasión.

Desde luego, quién mejor que el maestro Bucay para ayudarnos con sus cuentos a mejorar en nuestro día a día...

9 Diciembre 2005 | 12:17 PM

daniel

daniel dijo

recuerda desde el dia en que tuvimos una amistad y no te olvida de tus amigo chau cuidate

24 Diciembre 2005 | 07:38 PM

yani

yani dijo

eloisaseparo al losti de lasma

3 Enero 2006 | 12:07 AM

Yeli

Yeli dijo

ta super padre el cuentito, yo entre aqui buscando el siguiente : http://www.turemanso.com.ar/agua/cuento/virtudes.html, me encanta ese cuento, pero llegue a este i de igual forma m gusto!!!

2 Febrero 2006 | 06:55 AM

Universo Propio

Universo Propio dijo

"Desde entonces, desde que por primera vez se jugo al escondite en la tierra, el amor es ciego y la locura siempre lo acompaña."

Que bonito!! Me ha gustado mucho!!
Muchas gracias Yeli por pasarte por mi blog y enseñarme otro maravilloso cuento sobre las emociones.

Besos.

2 Febrero 2006 | 08:23 AM

alguien del más aca

alguien del más aca dijo

muy bonito...yo publiqué uno con sentimientos y emociones incluida... quizá otra versión, esta anónima, te invito a leerla en mi blog, se llama "un cuento muy bien contado"...
un placer...
saluditos!

2 Febrero 2006 | 08:45 AM

javier

javier dijo

cuando todo pareswca cuestaq arriba cuando el mundo se llene de obstaculos lucha
y solo el tiempo te dira si t ezfuerzo valio la pena

28 Febrero 2006 | 01:16 AM

antartida

antartida dijo

Me gusta este cuento lo leí hace poco en un libro que se llama Todo (NO) terminó de Silvia Salinas y Jorge Bucay... bueno ya finalicé el libro pero yo aún estoy en el tiempo...

20 Marzo 2006 | 10:36 PM

xuLii

xuLii dijo

xuLiii

8 Julio 2006 | 04:03 PM

diana

diana dijo

muy bonito el cuento me gustó

2 Septiembre 2006 | 11:30 PM

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